Sería imprescindible que la educación que se brinda en las escuelas , fuera de calidad para tener mejores resultados, que se estableciera la meta de estar en constante mejora, no niego que haya instituciones que brindan mejor educación que otra, esto quizás, debido al compromiso que asumen tanto directivos, administrativos y docentes, sin dejar de lado el esfuerzo de los alumnos y de los padres de familia.
Considero que una educación de calidad, es donde se integra la familia, la escuela y la sociedad en general, porque es en conjunto donde se adquiere las herramientas necesarias del saber, del hacer y las cuales encontramos en estos medios.
“La escuela de calidad es la que promueve el progreso de sus estudiantes en una amplia gama de logros intelectuales, sociales, morales y emocionales, teniendo en cuenta su nivel socioeconómico, su medio familiar y su aprendizaje previo, un sistema escolar es el que maximiza la capacidad de las escuelas para alcanzar esos resultados”[1]
Cuando hablamos de calidad, se viene a nuestra mente, excelencia o perfección, ya que conocemos la definición de calidad como: satisfacción de las necesidades y expectativas de los clientes, en el ámbito educativo, los clientes, son los alumnos.
Por lo tanto, la calidad de la educación corresponde a eficacia, confiabilidad, compromiso, oportunidades que les brindan a los educandos alcanzar niveles de conocimiento mayores que se reflejaran en un futuro ante la sociedad y como es de esperarse, se transmite de generación en generación en la familia y en la escuela se puede mejorar día a día.
La calidad de la educación debe ser garantizada por la institución, sin embargo, en mi papel de interventora educativa, reconozco que hay factores externos que influyen para que esta calidad no sea una realidad, me refiero a que la mejora deja de ser continua por el enorme esfuerzo que esto exige, es más fácil ser todas iguales y trabajar “lo justo” que buscar nuevas alternativas que si, efectivamente exigen mayor esfuerzo, pero posiblemente rindan mejores frutos, que repercutirán de manera directa en la sociedad, debido que todos los miembros de instituciones educativas, lo son a su vez de la sociedad.
También considero importante mencionar que si, quizá las instituciones pudiesen brindar las herramientas necesarias para ser educación de calidad, pero aquí también entra el interés del alumno y del padre, que como mencione anteriormente debe haber un equilibrio entre estos elementos , porque no se puede omitir ninguno, ya que seria un desbalance y se perdería el objetivo que es brindar educación de calidad tanto a alumnos que a su vez son hijos y miembros activos de la sociedad actual.