Es un tema que aunque hay muchas teorías del daño que ocasiona la sobreprotección, pero más que nada el no saber educar a los niños en cuánto aceptar que tienen un nuevo hermanito y no desbancarlo sino brindarle la oportunidad de ser parte importante de la familia ya que sientes de manera inmediata el rechazo por parte no solo de los padres sino de la familia en sí.
El presente ensayo, nos encamina a entender como los padres se equivocan en muchas ocasiones al no desatelizar adecuadamente a sus niños y el daño que esto puede provocarle a los mismos.
… “Cuántas mamás que deploran en su hijito una actitud de bebé impropia a su edad.” [1] les inculcan a que son pequeños porque les es más fácil a ellas controlarlos, pero no saben que a la larga los aran sumamente dependientes a ella, y es ahí cuando verdaderamente reluce el problema, se vuelven inseguros e incapaces de realizar las cosas o valerse por si mismos.
… “para querer ser “grande” es necesario, en efecto, poder salir del estado de “bebe”[2]; pero para que esto se logre, deben, principalmente los padres, hacerse a la idea de que sus hijos crecen y deben obtener una independencia, el ejemplo más claro y que abordaremos más concretamente a lo largo del presente ensayo, es cuando un hermano o hermana menor nace, el niño que no sigue “permaneciendo bebé” experimenta sentimientos de culpabilidad, envidia, y abandono, los cuales le causan problemas de adaptación en su entorno inmediato y obviamente de aceptación hacia el nuevo integrante de la familia, tiene ideas de deshacerse del mismo por que se siente desbancado, cosa que es normal, pero los principales culpables en todo caso son los padres, ya que no preparan al niño para la llegada de un integrante más; se da en ellos un shock determinante, ama y detesta a su hermano (a). Se vuelve sumamente satelizado hacia su madre y rechaza la idea de creerse grande por miedo a dejar de ser tomado en cuenta.
“Crecer significa en este caso perder el cariño de mamá”[3]; ya que si se saben grandes creen tener menos relación con ella, se sienten desbancados como lo he mencionado anteriormente pero esto se debe a que los padres no les brindan la seguridad necesaria que ocupan para comenzar a ser autónomos e independientes.
Hay, sin embargo otros casos, que hacen que el niño se siente incapaz de crecer, ya que carga con otras cosas de mayor intensidad.[4] Atraso mental equivalente a la evasión ante una realidad penosa de aceptar; tiene que evadir el problema ya que sabe que entre más importancia le de mas lastimado podrá salir.
“En una familia, un nacimiento constituye “una novedad” más o menos imprevista para el niño; y todos los seres mal equilibrados o insuficientemente seguros de sí mismos tienen tendencia a encontrar dificultades de adaptación frente a lo nuevo”[5]…
Por tanto reitero que los padres deben de estar aún más al pendiente del niño grande porque se vuelve difícil dejar de ser el centro de atención de sus padres y el resto de la familia, si se lleva de manera adecuada, para el niño y el nuevo bebe será más fácil adaptarse y tener una buena relación en un futuro.
“La vida está llena de imprevistos. Si el niño no haya ninguno en el seno de su familia, tendrá que debatirse más pronto o más tarde con alguna realidad “imprevisible” y su reacción será o no de adaptación, según sea su agrado de madurez para poder aceptarla”[6], así pues, como ejemplo puedo nombrar a los hijos únicos, experimentan el miedo y la inseguridad de ser desplazados cuando hay primos, o simplemente en la escuela, ya que puede ser caprichoso pero obviamente la maestra no hará lo que el quiere, es un proceso de socialización, donde el más beneficiado es el niño ya que se debe de adaptar a que cada uno de sus compañeros es importante y todos tienen los mismos derechos de jugar con los mismos juguetes, y ser atendidos al mismo tiempo, la misma forma, etc. Sin embargo el nacimiento de un hermano si les causa un miedo terrible de dejar de ser hijo de sus padres, por el simple hecho de que tienen uno nuevo, no hay que dejar de mencionar que hay niños que aceptan favorablemente este hecho, porque necesitan compañía y ven casi con la misma ilusión de los padres el nacimiento de un nuevo bebé, de esta forma el niño grande toma actitudes como tal, deja de decir que es el bebé para ser el niño grande que puede valerse por sí mismo en casi todo.
Regresando al tema anterior,… “No es, pues, aquello quien determina la aparición de las dificultades que tiene importancia, sino las causas más remotas a las que se debe que el niño insuficientemente “maduro” insuficientemente “firme” se encuentre en la imposibilidad de afrontar un cambio.”[7]
Esta insuficiencia, la adquiere debido al hermetismo por parte de los padres, que no lo inmiscuyeron en el embarazo y mucho menos lo prepararon para recibir un nuevo integrante, por ello el niño quiere seguir permaneciendo “BEBE”, cuando es un proceso natural el crecer, tener nuevas actividades que realizar y nuevas funciones como hermano mayor, supongo que la mejor manera de adentrar al niño en este cambio estructural familiar, es el darle un papel importante dentro de la trama y el explicarle que es el mayor y tiene ciertos privilegios sobre el “bebe”, puede ayudar de manera significativa en la adaptación al cambio.
Aunado a esto, debemos tener en cuenta que hay niños a los que les da miedo crecer; “Podríamos decir que el niño no “quiere” crecer es mas bien, un niño que no “puede” o no “se atreve” a crecer”[8], es por ello que se ve amenazado por la aparición de un bebe de verdad dentro de la familia, dejara de ser tratado como tal y él aún no se siente preparado para dejar de serlo,…”pero sin esta preparación se hace imposible toda evolución”[9] hay que preparar al niño para el cambio.
No hay que pasar de largo el hecho de que …”en cada edad, la necesidad de refugio, de seguridad, de amor es intensa…”[10], por lo que el niño que se siente desbancado, se cree carente de todo lo anterior lo cual lo vuelve más temeroso.
Asi pues como análisis general del tema, hay que tener en cuenta de que el cambio de pasar de ser bebé a crecer obligatoriamente, por la aparición de un nuevo bebé, provoca sentimientos encontrados en el niño “desbancado”, se siente feliz por tener un nuevo hermano pero al mismo tiempo se siente olvidado, por lo que mi propuesta es que haya cursos para padres que ya no son primerizos para explicarles ampliamente cómo es que deben inmiscuir al hijo grande en el nacimiento de su nueva hermana o hermano, para que comience a sentirse grande no por obligación sino por gusto de ser quien vea por el bien de el “bebe”, asi adquirirá seguridad y perderá los miedos, comenzará a crecer, pero es muy importante que los padres estén conscientes de lo que esto significa para el niño que ha dejado de ser el único centro de atención.
Sería un curso con ambos padres, el niño y abordando temáticas difíciles desde como lo percibe el niño.
[1] Borge, A. Las dificultades de nuestro hijo. “el niño que permanece bebé”, Madrid, Morata 1989, pp 85
[2] ìdem
[3] Óp. cit. PP. 86
[4] Ídem
[5] Borge, A. Las dificultades de nuestro hijo. “el niño que permanece bebé”, Madrid, Morata 1989, PP. 87
[6] Óp. Cit. PP. 88
[7] Ídem
[8] Ídem
[9] idem
[10] idem
Es muy bueno tu planteamiento, solo que como Interventora Educativa debes ir pensando en qué hacer con los padres de familia en el rubro del hijo mayor cuando experimenta la llegada del hermano pequeño, cómo hacerle sentir que el lugar que ocupa es muy importante y cómo crearle su independencia y una actitud que denote su personalidad? sin duda te queda claro que puedes contribuír en mucho al desconocimiento que los padres tenemos en el rubro del tacto en el desarrollo de los hijos.
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